Introducción
Las enchiladas verdes son uno de esos platillos que nunca fallan en la mesa. Esta versión sin pollo es perfecta para los días en que no tienes carne a la mano, quieres algo más ligero, o simplemente prefieres una opción vegetariana sin sacrificar sabor. El relleno de queso y la salsa verde tatemada hacen todo el trabajo.
La receta es sencilla y el resultado es un platillo completo que funciona igual de bien para la comida del día que para recibir visitas.
Ingredientes
Para la salsa verde:
- 500 g de tomatillos (tomates verdes)
- 2 chiles serranos (o al gusto)
- 2 dientes de ajo
- ¼ de cebolla blanca
- 1 manojo pequeño de cilantro fresco
- Sal al gusto
- 1 cucharada de aceite vegetal
Para las enchiladas:
- 12 tortillas de maíz
- 300 g de queso Oaxaca (o queso fresco, o requesón)
- ½ taza de crema ácida
- ¼ de cebolla blanca, finamente picada
- Aceite vegetal para freír las tortillas
- Sal al gusto
Para servir (opcional):
- Lechuga rallada
- Crema adicional
- Queso rallado o desmoronado
- Rodajas de rábano
Instrucciones Paso a Paso
-
Prepara la salsa verde. Quita la cáscara a los tomatillos y enjuágalos bien. Colócalos en una sartén seca a fuego medio-alto junto con los chiles serranos, el ajo y el trozo de cebolla. Tatema todo durante unos 8 a 10 minutos, dando vuelta ocasionalmente, hasta que la piel de los tomatillos tenga manchas oscuras y todo esté cocido.
-
Licúa la salsa. Pasa los tomatillos tatemados, los chiles, el ajo y la cebolla a la licuadora. Agrega el cilantro y una pizca de sal. Licúa hasta obtener una salsa homogénea. Pruébala y ajusta la sal.
-
Fríe la salsa. Calienta una cucharada de aceite en una cacerola a fuego medio-alto. Cuando esté caliente, vierte la salsa licuada con cuidado (va a salpicar). Deja que hierva y cocina durante cinco minutos, moviendo ocasionalmente, hasta que espese ligeramente y cambie a un verde más oscuro. Reserva.
-
Prepara el relleno. Si usas queso Oaxaca, deshébralo en tiras medianas. Si usas queso fresco o requesón, desmorónalo. Reserva.
-
Calienta las tortillas. En una sartén pequeña con un poco de aceite caliente, pasa cada tortilla unos 20 segundos por cada lado. No las dores demasiado — solo necesitan estar suaves y flexibles para enrollarlas sin que se rompan. Escurre en papel absorbente.
-
Rellena las enchiladas. Coloca una porción de queso en el centro de cada tortilla y enróllala. Acomódalas en un platón o fuente con la unión hacia abajo, unas junto a otras.
-
Baña con la salsa. Vierte la salsa verde caliente sobre las enchiladas, cubriendo bien toda la superficie.
-
Termina y sirve. Agrega crema ácida por encima y espolvorea cebolla finamente picada. Si quieres, añade lechuga, rábanos y un poco más de queso. Sirve de inmediato.
Consejos
Tatema bien los tomatillos. No los hiervas — tatemarlos en seco o asarlos en comal les da un sabor más profundo y ligeramente ahumado que marca la diferencia en la salsa.
Usa tortillas frescas o recién hechas. Las tortillas muy secas o del día anterior se rompen al enrollar. Si las tuyas llevan un rato, cúbrelas con un trapo húmedo y caliéntalas en el comal antes de pasarlas por el aceite.
Ajusta el picante a tu gusto. Dos chiles serranos dan una salsa de picante medio. Si prefieres algo más suave, quita las semillas a uno de los chiles o usa solo uno. Si quieres más picante, agrégale un tercer chile o usa jalapeños más grandes.
Preguntas Frecuentes
¿Puedo preparar la salsa verde con anticipación?
Sí. La salsa se conserva bien en el refrigerador hasta tres días en un recipiente tapado. También puedes congelarla hasta por un mes. Solo recaliéntala a fuego medio antes de usarla, añadiendo un poco de agua si espesó demasiado.
¿Qué otros rellenos funcionan para enchiladas sin pollo?
El queso es la opción más clásica, pero también puedes usar frijoles refritos solos o combinados con queso, rajas de chile poblano con crema, hongos salteados con epazote, o calabacitas con elote. Cualquiera de estas combinaciones va muy bien con la salsa verde.
¿Las enchiladas se pueden hacer al horno en vez de en sartén?
Puedes armarlas en un molde refractario, bañarlas con la salsa y cubrirlas con queso rallado. Hornéalas a 180 °C durante 15 minutos hasta que el queso se derrita. No quedan exactamente igual — la tortilla se vuelve un poco más suave — pero es una opción práctica cuando haces una cantidad grande.