Tarta De Arroz Con Leche

Tarta de arroz con leche con base crujiente de galleta y relleno cremoso. Receta sin horno, perfecta para preparar la noche anterior.

Preparación 30 min
Cocción 35 min
Porciones 8
Tarta De Arroz Con Leche

Introducción

El arroz con leche es uno de esos postres que casi todo el mundo conoce de memoria, pero convertirlo en tarta es otra historia. Esta versión tiene una base crujiente de galleta, un relleno cremoso con todo el sabor del arroz con leche tradicional, y se deja enfriar hasta que queda firme y fácil de cortar. No necesitas horno para el relleno, solo un poco de paciencia mientras remueves la olla.

Es una receta pensada para hacer con tiempo, ideal para preparar la noche anterior y tener lista al día siguiente. Sin complicaciones técnicas, sin ingredientes raros.


Ingredientes

Para la base:

  • 200 g de galletas María (o digestive)
  • 80 g de mantequilla sin sal, derretida

Para el relleno:

  • 150 g de arroz de grano corto (tipo arborio o arroz bomba)
  • 1 litro de leche entera
  • 200 ml de nata para cocinar (crema de leche)
  • 120 g de azúcar
  • 1 rama de canela
  • La cáscara de 1 limón (solo la parte amarilla)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 3 yemas de huevo
  • 1 sobre de gelatina sin sabor (7 g) o 3 hojas de gelatina

Para decorar:

  • Canela molida al gusto

Instrucciones Paso a Paso

  1. Prepara el molde. Usa un molde desmontable de 22–24 cm de diámetro. Cúbrelo con papel de horno en la base para que sea más fácil desmoldar después.

  2. Haz la base de galleta. Tritura las galletas hasta obtener un polvo fino. Mézclalo con la mantequilla derretida hasta que quede húmedo y se compacte al presionarlo. Vierte la mezcla en el molde y presiona con el fondo de un vaso para formar una capa pareja y firme. Lleva al refrigerador mientras preparas el relleno.

  3. Cocina el arroz con leche. Pon la leche en una olla mediana a fuego medio junto con la rama de canela y la cáscara de limón. Cuando empiece a calentarse (sin hervir todavía), agrega el arroz. Cocina a fuego medio-bajo durante unos 25–30 minutos, removiendo con frecuencia para que no se pegue, hasta que el arroz esté muy tierno y la mezcla haya espesado bastante.

  4. Incorpora el azúcar y la nata. Retira la rama de canela y la cáscara de limón. Agrega el azúcar, la nata y el extracto de vainilla. Remueve bien y cocina cinco minutos más a fuego bajo.

  5. Disuelve la gelatina. Si usas gelatina en polvo, disuélvela en tres cucharadas de agua fría y déjala reposar dos minutos. Si usas hojas, remójalas en agua fría el mismo tiempo y luego escúrrelas bien. Incorpora la gelatina al arroz caliente y mezcla hasta que se disuelva completamente.

  6. Añade las yemas. En un tazón pequeño, bate las yemas. Agrega dos o tres cucharadas del arroz caliente a las yemas mientras remueves (esto las templa y evita que cuajen de golpe). Luego vierte la mezcla de yemas al resto del arroz y cocina un par de minutos más a fuego muy bajo, sin dejar de remover.

  7. Rellena el molde. Deja que el arroz se enfríe unos diez minutos fuera del fuego, luego viértelo sobre la base de galleta. Alisa la superficie con una espátula.

  8. Refrigera. Cubre el molde con film transparente y lleva al refrigerador al menos cuatro horas, o de preferencia toda la noche. La tarta necesita ese tiempo para asentarse bien y poder cortarse con limpieza.

  9. Desmolda y decora. Pasa un cuchillo por el borde del molde antes de abrirlo. Desmolda con cuidado y espolvorea canela molida por encima justo antes de servir.


Consejos

Usa arroz de grano corto. El arroz de grano largo queda suelto y no da la textura cremosa que necesita esta tarta. El arborio o el bomba sueltan almidón durante la cocción y eso es exactamente lo que quieres aquí.

No te saltes el templado de las yemas. Agregar las yemas directamente al arroz muy caliente puede hacer que se corten y quede con grumos. El paso de añadir primero un poco de arroz caliente a las yemas antes de incorporarlas al resto protege la textura del relleno.

Prepárala el día anterior. Esta tarta mejora con el reposo. Después de una noche en el refrigerador, el relleno está más firme, los sabores están más integrados y se corta mucho mejor.


Preguntas Frecuentes

¿Se puede hacer sin gelatina?

Sí, pero la textura será más blanda y costará más cortarla en porciones limpias. Si prefieres evitar la gelatina, puedes añadir dos cucharadas de maicena disueltas en un poco de leche fría durante la cocción. El resultado es más parecido a un arroz con leche espeso que a una tarta firme, pero igualmente rico.

¿Cuánto tiempo se conserva en el refrigerador?

Bien tapada, aguanta hasta tres días en el refrigerador. Después de ese tiempo la base de galleta empieza a ablandarse demasiado y pierde esa textura contrastante con el relleno. No la congeles; la gelatina no responde bien al congelado y el relleno queda aguado al descongelar.

¿Puedo usar leche vegetal?

Puedes probar con leche de coco o leche de avena entera, que tienen suficiente grasa y cuerpo para dar cremosidad. La leche de almendras o de arroz suelen quedar demasiado líquidas y el relleno no espesa igual. Si usas leche vegetal, es mejor no reducir la cantidad de gelatina.